jueves, 13 de junio de 2013

Alcoholismo

El alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir alcohol (licor), de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo, y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol.

Síntomas

Las personas que sufren de alcoholismo o de abuso de alcohol con frecuencia:

Siguen bebiendo, a pesar de que ven afectada la salud, el trabajo o la familia.
Beben solas.
Se vuelven violentas cuando beben.
Se vuelven hostiles cuando se les pregunta por la bebida.
No son capaces de controlar la bebida: son incapaces de suspender o reducir el consumo de alcohol.
Inventan excusas para beber.
Faltan al trabajo o al colegio o tienen una disminución en su desempeño debido a la bebida.
Dejan de tomar parte en actividades debido al alcohol.
Necesitan consumir alcohol la mayoría de los días para lograr pasar el día.
Se descuidan para comer o no comen bien.
No les importa o ignoran cómo están vestidos o si están limpios.
Tratan de ocultar el consumo de alcohol.
Tiemblan en las mañanas o después de períodos sin beber un trago.
Los signos de la dependencia del alcohol abarcan:

Lapsus de memoria (lagunas) después de beber compulsivamente.
Una necesidad creciente de más y más alcohol para sentirse embriagado.
Síntomas de abstinencia alcohólica cuando no se ha tomado un trago por un tiempo.
Enfermedades relacionadas con el alcohol, como hepatopatía alcohólica.